¿Qué es el Tiempo Compartido?
El concepto
El sector del tiempo compartido existe desde hace más de 30 años y actualmente genera unos ingresos superiores a los $9.400 millones al año. Hoy en día, hay 6,7 millones de propietarios de tiempo compartido en todo el mundo, de los que más de un millón y medio residen en Europa. A pesar de esto, son pocos los que se han dado cuenta de la contribución que ha aportado el tiempo compartido a las economías europeas y del turismo y empleo que genera a lo largo de todo el año.
El tiempo compartido es un concepto moderno que pone a la disposición de quienes preparan sus vacaciones una combinación única de consistencia y de posibilidades de elección. Consistencia, porque puede adquirir derechos en su destino preferido de vacaciones para los años venideros. Posibilidades de elección, porque estos derechos se pueden canjear, a través de empresas internacionales especializadas en intercambios, por otros destinos turísticos de alta calidad en todo el mundo, o a través de los clubes de tiempo compartido basados en los puntos, de reciente creación, que ofrecen aún más flexibilidad.
El sector del tiempo compartido
El concepto de tiempo compartido comenzó en Europa en los años 60. Se trataba de una manera innovadora de disponer de mayores posibilidades de elección a la hora de tomarse unas vacaciones. En vez de reservar una semana o dos en un centro turístico cada año o de comprar directamente un bien inmueble para pasar las vacaciones, el tiempo compartido les ofrece a los consumidores la posibilidad de comprar derechos de ocupación en una propiedad, por lo general en múltiplos de una semana, ya sea para un determinado período de tiempo o de manera perpetua. De esta manera, millones de personas que nunca se hubieran podido permitir el lujo de comprar una propiedad tienen ahora a su alcance un hogar adonde ir de vacaciones.
Una vez que el consumidor ha comprado su período de vacaciones, lo puede disfrutar el mismo, se lo puede ofrecer a sus amigos y familiares o lo puede alquilar. Ahora bien, aunque hay una flexibilidad total respecto a quién utiliza el lugar, el producto de tiempo compartido de base carecía de la flexibilidad que le permitiera escoger al consumidor cuándo y dónde lo iba a utilizar. La mayor flexibilidad exigida por los consumidores dio lugar al nacimiento de los sistemas de intercambio y, más recientemente, a los sistemas de puntos. Estos sistemas le dan la posibilidad al propietario de canjear su semana de tiempo compartido por otra semana en el mismo centro o por una semana en otro centro que forme parte de la red de intercambios que cuenta con más de 5400 centros en más de 90 países. Las compañías de intercambios suelen ofrecer a sus miembros otros servicios asociados -vuelos, alquiler de vehículos, seguros, etc.- a precios competitivos.
La popularidad que han obtenido los intercambios ha llevado a la creación de un nuevo producto de gran flexibilidad que, a menudo, recibe la denominación de club de vacaciones. En este sistema, los consumidores adquieren puntos en vez de un turno de estancia en un determinado centro. Estos puntos luego sirven de divisa para la compra de vacaciones. Cada vez que el consumidor desea tomarse unas vacaciones, escoge el tamaño del apartamento, la duración de su estancia y la localidad que le interesa y, conforme a estos parámetros, pagan por ello con los puntos que tienen asignados.

